Cómo piensan jóvenes del nivel medio

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Cómo piensan jóvenes del nivel medio
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CÓMO PIENSAN JÓVENES DEL NIVEL MEDIO
Trabajo especial realizada
por los alumnos de S “A ”
O TR O D IA P A R A SER
D e m u d a r el sinrazón
que modeló nuestras vidas
parece ser causa perdida.
Nadie apuesta detener
el m otor que contam ina
el aire que a diario respiras
y que respiraste ayer
y que m añana, tal vez, no lo
sé...
P o r eso hoy, reflexionando
en esto,
la m adrugada pasó y dejó
otro dia p a ra ser...

Hermética
Otro día para ser... lo mismo
de siempre, tener la misma
rutina, el miedo a decir algo,
la falsa mentira de vivir, mez­
clada con la sucia hipocresía
de quienes fingen ser ami­
gos... Y no poder solucionar
nada. O tal vez, otro dia para
ser alguien diferente al mon­
tón... Ya da lo mismo. Ser
alguien o un pobre vago more­
no, de ojos marrones y co­
rrientes, donde te margina tu
piel y tus ideales se van al
diablo. Bajas los brazos... Ser
parte del sistema es mejor que
el suicidio. Esa es la gran pre­
gunta. El tiempo decidirá esto.
Y muriendo mis ojos ya tarde
me daré cuenta quién soy y
quién fui.
Otro día para resucitar...,

inmerso en la desesperanza
de la noche de los tiempo, sólo
tratando de respirar el mismo
aire verso vicioso de la ambi­
ción. Otro día para ser un po­
quito más persona, menos
número sin sentido, alguien
que no se siente derrotado.
Otro día para ser yo, para co­
menzar una nueva vida, para
pensar en lo que fui, en lo que
hice o en lo que dejé de ha­
cer... Pensar en una vida nue­
va, sin contaminación, pero
no me refiero solamente a la
contaminación ambiental, sino
a la otra, a la del odio, el
ren co r, la m aldad, el
autoritarismo... ¡Basta de agre­
sión gratuita y dolorl ‘Es tan
fácil y tan difícil a la vez tratar
de ser mejor, ser solidario y
generoso, sincero...!
La peor contaminación es la
de los valores humanos, la
contaminación de los que en­
gañan, de los payasos que por­
que tienen un título basurean
al pobre, al trabajador, al ne­
gro...
La contaminación ambiental
es sólo la cara visible de toda
la putrefacción. También in­
fecta la ambición, los núme­
ros insensibles... La contami­
nación de los que ejercen el
poder para ocultar la verdad,
la contaminación de los que
no aceptan que los adolescen­
tes somos personas que pien­
san y que sienten.
La contaminación del ser en

forma completa, de cabeza a
pies, y en todas formas habi­
das y por haber, mi propia
contaminación.
Sí. Porque todos somos culpa­
bles e inocentes. Estoy tan
acostumbrado a sentirme cul­
pable, que ya no sé si soy
culpable o inocente... Sin em­
bargo, pienso que somos cul­
pables por ser indiferentes,
por no atrevemos a decir lo
que sentimos, por dejar que
nos pisen... Y somos inocen­
tes porque si nos cuesta apren­
der es porque les cuesta ense­
ñamos.
Otro día para ser... Mirar atrás,
ver los errores cometidos, para
no volver a cometerlos. Y em­
pezar de nuevo.
Otro día para amar a quien me
ama y no a quien me hace
sufrir.
Otro día para distinguir a los
guardianes y vigías, para no
llegar a ser uno de ellos.
Otro día para combatir la in­
justicia.
Otro día para mirar hacia ade­
lante.
Otro día para luchar por ser yo
mismo otro día...
“5 A - Lomas del Mirador”
NOS DICEN LOCOS
Este es un tiempo sin tiempo.
Nadie sabe quien está a su
lado.
Se levantan temprano, van a
trabajar,

regresan tarde, se vuelven a
acostar..
No se dan cuenta de que son
esclavos.
Sí. Todos lo son, y, sin embar­
go,

a los que queremos vivir nos
llaman locos.
Locos ¿por qué?
Porque defendemos nuestros
derechos,
porque nos interesa la risa y el
amor...
Yo sólo quiero abrirte los ojos.
Sí. A vos,
que estás preso en la rutina.
Sé libre.
Lucha por tus propios pensa­
mientos
y descubrirás un mundo dife­
rente.
Raúl Chavez - (5 A)
“H ay locuras p a ra la espe­
ranza. H ay locuras tam bién
p a ra el dolor. Y hay locuras
de allá., donde el cuerdo no
alcanza, locuras de otro co­
lor. H ay locuras de un raro
lugar, hay locuras sin nom­
bre, sin fechas, sin cura...,
que no vale la pena curar.
H ay locuras que Im prim en
dulces quem aduras. H ay lo­
curas que hicieron el día.
H ay locuras que están p or
venir. H ay locuras tan sa­
nas, tan vivas, tan puras,
que una de ellas será mi
m o rir...”

Silvio Rodríguez