En Entre Ríos acompañamos la marcha con un paro masivo

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En Entre Ríos acompañamos la marcha con un paro masivo
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EN ENTRE RIOS ACOMPAÑAMOS LA
MARCHA CON UN PARO MASIVO
“Noaotro* no podemos
ir a U marcha pero vamos
a acompañarlos acatando
el paro~.” Esta frase sin­
tetiza el estado de ánimo de
los trabajadores de la edu­
cación entrerrianos. Innu­
merables llamados telefó­
nicos, además de la presen­
cia masiva de compañeros
en las seccionales, pregun­
tando si también se hacían
concentraciones locales,
dió en los días previos la
cálida impresión de la fuer­
za que está adquiriendo el
reclamo docente en nuestra
provincia. También debe
alertar el poder político so­
bre la imperiosa necesidad
de introducir cambios en su
política salarial y en la edu­
cativa. Es cada día más
evidente que las medidas
inconsultas y autoritarias
son rechazadas m asiva­
mente.
Y la sensación previa se
concretó el 6 en una adhe­
sión del 85 por ciento en la
provincia. El paro había
sido gestado desde las ba­
ses de las escuelas va a prin­

cipios de año y en abril se
llevó como mandato a la
CTERA. Allí sale como
mandato unánime del país
y la decisión de hacerlo co­
incidir con la marcha fede­
ral que ya había comenza­
do a gestarse. No puede
sorprender entonces a na­
die el alto grado de acata­
miento a la medida y la
sólida comunicación que
existe en este momento
entre las conducciones gre­
miales y las bases. Debe
sumarse a este buen mo­
mento de nuestro gremio la
excelente tarea que viene
desplegando un cuerpo de
delegados muy activo y de­
cidido.
SE PREPARA LA
MARCHA
Apenas anunciada la
fecha de la marcha, las
seccionales comienzan la
tarea de preparación de la
misma. En Paraná la
publicitamos con miles de
volantes que se distribuye­
ron masivamente, con en­
trevistas radiales y en las
ediciones de la exitosa ra­

dio abierta. Poco a poco los
com pañeros se fueron
compenetrando del sentido
de esta marcha hacia el
corazón del poder político.
Tímidamente en un co­
mienzo se pensó en llenar
por lo menos un colectivo
desde la seccional. Pero a
medida que pasaban los días
las expectativas iniciales se
volvieron más ambiciosas.
Una semana antes las pre­
tensiones llegaban a dos y
finalmente pudimos llenar
tres transportes con la pre­
sencia de más de 100 com­
pañeros. También eran muy
alentadores los datos que se
recibían de las otras
seccionales. Esto significó
que al entrar a Buenos Ai­
res 9 colectivos de gran
capacidad y dos combis es­
tuvieran llenas de compa­
ñeros docentes formando
parte de la caravana de 40
vehículos que trasladó a
más de 1600 entrerrianos.
HACIA BUENOS AIRES
El martes 5 fue una jor­
nada plena de actividad:
había que distribuir los úl­

timos volantes del paro;
contestar a las intermina­
bles requisitorias periodís­
ticas; repasar la lista de
cosas que “no se podían
olvidar para el viaje”; acer­
tar en la distribución de los
compañeros en los distin­
tos ómnibus; hacer el últi­
mo retoque a los carteles;
preparar algún bombo; el
megáfono; el botiquín, etc.
para todo hubo tiempo y
compañeros delegados dis­
puestos a colaborar. Tam­
bién hubo deserciones de
último momento (una en­
fermedad, el frío...), pero
esos compañeros eran rápi­
damente reemplazados por
otros que también a último
momento decidieron su par­
ticipación.
Se iba acercando la me­
dianoche, pero curiosamen­
te el ambiente se había
distendido; la tranquilidad
de toda la tarea previa rea­
lizada permitió hasta que
muchos compañeros pudie­
ran ir a pasar las últimas
horas antes de la partida
con sus familiares. Tam-

NUESTRA

bién hubo compañeros que
-tal vez por la misma ansie­
dad-una hora antes ya esta­
ban en la sede pertrechados
como para ir a la guerra...
contra el frío. Finalmente,
las listas definitivas entra­
ron en la computadora de la
central. A la 1,30, pese a
algún chofer que cargó com­
bustible a último momen­
to, la caravana se puso en
marcha. Como un largo
gusano luminoso y lleno de
esperanza sus faros abrie­
ron una brecha de luz en la
ruta que se prolongaba por
varios kilómetros. El viaje
nocturno se desarrolló sin
novedades dignas de desta­
car. En algunos coches el
sueño fue la tónica, en otros,
cargados de juventud, se
armaron hasta bailantas. .
hasta que también el sueño
los venció...

UNA ENTRADA
EMOCIONANTE
Las primeras luces del
día encontraron a la punta
de la caravana detenida a la
puerta del puente ZárateBrazo Largo. Que había
pasado... ? Tres o cuatro
choferes no entendieron la
consigna de concentración
en Ceibas y siguieron de
largo De cualquier mane­
ra -quizá este es el inciden­
te más importante de toda
la marcha- allí se organizó

definitivamente la colum­
na y se avanzó decidida­
mente sobre la Capital Fe­
deral. A pocos kilómetros
de la misma, una nueva
parada para controlar la
caravana.
El tiempo ya no se con­
taba por días, ni por horas
Ahora ya importaban los
minutos. Cada vez con más
lentitud la cuña entrerriana
avanzaba hacia la histórica
plaza. Apenas se penetró
en la gran urbe se hizo evi­
dente que la insidiosa cam­
paña de temor desatada por
el gobierno había fracasa­
do. Los aplausos y los gri­
tos de apoyo del pueblo en
la vereda hacían correr un
cálido hormigoneo que eri­
zaba nuestra piel y alegra­
ba el corazón A su vez,
desde nuestros colectivos,
se exhortaba a los porteños
a sumarse a la marcha
También por ahí se llegó a
escuchar por el megáfono
una insólita convocatoria
“a los trabajadores de la
seguridad!!! Refiriéndose a
los policías que en innume­
rables vehículos y de a pie
“custodiaban” el ingreso.

A CAMINAR SE IIA
DICHO!!
Finalmente la caravana
se detuvo... en Corrientes
al 4600 (nos separaban casi
medio centenar de cuadras

del destino final la
SEGURIDAD
Plaza de Mayo Nue­
Absolutamente ningún
vamente los detalles
incidente oscureció la mar­
organizativos la ubi­
cha Pero esto se debió fun­
cación de los distintos
damentalmente al respeto
sindicatos
(ATE,
con que nos conducimos
AGMER, UTA. Cadesde adentro de la marcha
mioneros, algún mu­
que al espectacular y costo­
so operativo montado que
nicipal, los estudian­
desde
afuera pretendió más
tes de la universidad,
que
nada
intimidar y hasta
e tc ) y a mover los
provocar.
Tal es así que en
pies!!! Uno detrás de
determ
inado
m omento,
otro .. un paso, dos,
nuestra
columna
cerraba la
tres, miles... la colum­
marcha
Muchos
patrulle­
na entrerriana (final­
ros
nos
seguían
atrás
y al­
mente entramos solos) se
gunos
avanzaban
hasta
casi
estiraba por más de dos cua­
“empujar” a los que iban
dras compactas de compa­
al final. Esto creó cierto
ñeros A medida que nos
nerviosismo que fue supe­
acercábamos la sensación
rado con la actitud de un
del éxito se hacia cada vez
grupo de compañeros que
más evidente El pueblo
formó una fila a lo ancho de
porteño (ahora sí muy cer­
la calle, creando un espacio
ca), nos saludaba de mil
vacío entre los últimos y los
maneras diferentes ya al­
vehículos policiales. Lue­
guien que llenaba el aire
go de un primer momento
desde un balcón con miles
en que quisieron seguir pre­
de papelitos, ya quién agi­
sionando entendieron la
taba una bandera argentina
lógica de nuestra actitud y
(hubo muchos balcones
nos dejaron tranquilos.
embanderados como para
EN LAS PUERTAS DE
“una fiesta patria”); ya
LA HISTORIA
quien golpeaba una cace­
Luego de avanzar va­
rola, ya una maestra jubila­
rias cuadras por 9 de Julio
da agitando su último guar­
desembocamos en Aveni­
dapolvo, y no faltó el atil­
da de Mayo. Cada vez se
dado caballero que aplau­
avanzaba con más lentitud
día desde un balcón, tam­
Adelante se movía una só­
poco faltaron los “sin vi­
vienda” que desde la* in­
lida multitud que también
quería llegar Nosotros no
dignidad de una casa
semiderruida mostraban la
pudimos entrar en la histó­
dignidad de sus corazones
rica plaza del pueblo Nos
detuvimos en la misma lí­
y aplaudían con mucho
nea donde empezaba por­
entusiasmo En fin, hay
que ya la multitud impedía
muchas anécdotas para re­
latar, sin duda se extende­
seguir Esto nos permite
rán por mucho tiempo en la
decir que si pora los actos
políticos la plaza llena sig­
memoria y en los relatos de
nifica 100 mil personas,
las experiencias de los com­
para nosotros también Para
pañeros que participaron,
la yopa le dejamos las Ues
en especial de tantos dele­
cuadras
de la aveniJa de
gados y docentes jóvenes
mayo
que
también estaban
que no se cansaban de reci­
llenas
y
algunas
otras ca­
bir emociones y muestras
lles
literales
también
cu­
de adhesión.
biertas

Presencia • 4