Evaluar las evaluaciones

Elemento

Título
Evaluar las evaluaciones
Colaborador
AGMER. Seccional Paraná
Tema
Educación pública
Rol pedagógico
Reclamo salarial
Precarización salarial
Evaluación educativa
Condiciones laborales docentes
Formación docente
Categoría temática
spa Política Educativa
Descripción
El texto presenta una crítica político-pedagógica a la evaluación educativa implementada en 1993, señalando que responde a una lógica del neoliberalismo orientada a deslegitimar la educación pública. Se argumenta que dicha evaluación busca responsabilizar a estudiantes y docentes por la crisis educativa, evitando cuestionar el rol del Estado en su deterioro.

Desde una perspectiva especializada, Cecilia Braslavsky advierte sobre la tendencia a estigmatizar a los actores educativos y a desplazar responsabilidades estructurales. Propone, en cambio, instancias de evaluación más formativas y participativas. Por su parte, Emilio Tenti Fanfani enfatiza la necesidad de aumentar la inversión y desarrollar políticas integrales que aborden la formación, condiciones laborales y salarios docentes. Finalmente, Jaime Barylko plantea que la transformación educativa requiere cambios sociales, revisión institucional y una revalorización del trabajo docente.
Editor
AGMER. Seccional Paraná
Fecha publicación
1994-08-01
Identifier
Pág. 16/17
Tipo (Artículo de revista)
Artículo
Formato
application/pdf
Idioma
spa
Derechos
cc-by-nc-sa
extracted text
EVALUAR LAS
EVALUACIONES
La “evaluación” nacional realizada
en 1993 por el gobierno apunta a
convertir a chicos, maestros y profe­
sores en el chivo expiatorio de la
crisis de la.educación y dar rienda
suelta a la implcmcntación de su pro­
yectó educativo. Como en todas las
demás instituciones o empresas del
Estado hay que demostrar a la socie­
dad que lo público no va más y la
Escuela pública no es una excepción
p arad prisma del neoliberalismo. Al
descubierto el lugar desde donde se
hace y el para qué, la evaluación,
técnica y politicamente, es criticable.

En la opinión de pedagogosy cspccialislas.
C ecilia
B raslav sk y
(FLACSO), afirmó que desde el go­
bierno han aparecido algunas
tentaciones: la primera es colgarles
el cartel de bruto a lodos los chicos,
maestros y profesores”. La segunda
es suponer que “no saber es sinónimo
de no querer, de desinterés o apatía,
los chicos -dijo- están ansiosos por
aprender y la tercera es devolver el
problema al mundo de los fantasmas,
seguir ciegos. Los resultados no sólo
son contundentes, sino que coinciden
con otras numerosas evaluaciones c

investigaciones realizadas tiempo
atrás.
Por otra parte, la especialista en edu­
cación manifiesta su preocupación
quedenomína tentación en centrifugar
responsabilidades, con el principio
de que la culpa la tiene el otro. Cuan­
do las culpas no son compartidas,
sino que le caben a los que destruye­
ron el Estado, su capacidad de
planificación, Innovación, gestión y
supervisión. Una alternativa de lo
que se puede hacer, para Braslavsky,
es mejorar la capacidad de evaluar sin
presiones "a través de ejercicios. si
de alumnos se mata, de una conversa­
ción distendida y relajada, y de
observaciones mutuas si queremos
mejorar las estrategias docentes **.
Para Emilio Tcnti Fanfani (Investi­
gador del Coniccl dentro de Uniccf)

hay t¡\n' irtvt rtircn educación \ al
i especio interroga "le preguntarla a
los políticos quien oblig/i nías provin­
cias aumcni.nr en sus presupuestos el
20 por ciento anual que establece la
Ley de Educación Según este espe­
cialista es esencial trabajar sobre el
factor docente: Debemos mejorar
la capacitación pero al mismo tiem­
po diseñar una política integral que
contemple la formación, los condi­
ciones laborales y el salario...
Para Jaim e Barylkos (especialista)
son tres los puntos de partida para
superar los problemas de la educa­
ción “ los combios deben partir de
la ocllli/d de la sociedad, de una
revisión de la escuda y de ¡a modifi­
cación del status del salario y de la
culturo del docente, que tiene un
sueldo vergonzoso. "

Lq cft\.n quo avanota el sistema oduoitt.o so «apresa on los magros presupuestos que el Gobierno destina a todos
o í nielen do ensoñante. Nunca como ho/ el maestro se ve onftervíado a la paradoja do tener que sostener que la
pootldt/J os optender y enseñar cuando presiones de todo tpo sobro ln escuela relegan a último lugar lo producción