Marcha Federal : escuchado y leído

Elemento

Título
Marcha Federal : escuchado y leído
Colaborador
AGMER. Seccional Paraná
Tema
Marcha Federal
Ajuste económico
Participación juvenil
Desigualdad social
Desempleo
Categoría temática
spa Arte y reclamo
Descripción
El artículo reúne testimonios y consignas surgidos durante la Marcha Federal, evidenciando la diversidad de actores sociales involucrados en la protesta: estudiantes, madres, trabajadores, pequeños productores agropecuarios y desocupados. Los relatos expresan preocupación por el avance de las privatizaciones, el deterioro de las condiciones de vida y el incremento de las desigualdades sociales. Asimismo, se destaca la participación juvenil y familiar como continuidad de experiencias previas de defensa de la educación pública y de los derechos sociales. Los testimonios de productores y ex trabajadores industriales reflejan el impacto económico del ajuste, la pérdida de empleo y la imposibilidad de sostener las actividades productivas. En conjunto, el texto presenta a la Marcha Federal como un espacio de resistencia colectiva frente a las políticas de exclusión y empobrecimiento.
Editor
AGMER. Seccional Paraná
Fecha publicación
1994-07-01
Identifier
Pág. 13
Tipo (Artículo de revista)
Artículo
Formato
application/pdf
Idioma
spa
Derechos
cc-by-nc-sa
extracted text
MARCHA FEDERAL:
ESCUCHADO Y LEIDOsegundad, ustedes también
“Yo que soy un bultito,
voy a demostrar que puedo
sacar la cabeza y hacer lo
que quiera, no lo que ellos
mandan Por eso quise es­
tar acá” (PATRICIA, 16
años junto a un grupo de
compañeras de la Normal 9
de Capital Federal).
“Yo soy del Mitre (tam­
bién de Capital Federal).
Están apretando al pueblo.
Ahora todo es privado y de
última el país ya no es el
país. Estamos casi igual que
Brasil donde los ricos son
super ricos y los pobres
nada”. Patricia, 16 años.
Estas mismas chicas
participaron hace dos años,
a los 14, de la defensa de la
Escuela Pública
*... Con todo lo que
dijo el gobierno, yo tenía
miedo, pero esta mañana
hablando con mi marido
nos dimos cuenta que no
podíamos decirle que no
vengan. Nosotros siempre
participamos y ellos ma­
maron eso. Entonces hay

que acompañarlos” Diana
y Cecilia - dos madres
encolumnadas detrás de la
pancarta del Nacional
Avellaneda y agregaron:
“Nos conocemos desde
hace 14 años, desde que
nuestras hijas iban al jar­
dín maternal. Desde enton­
ces nos reencontramos en
todas las marchas y reno­
vamos la eterna adolescen­
te que llevamos dentro...”.
“Acá el parque de trac­
tores tiene más de 15 años

de antigüedad. Para estar
al día tecnológicamente hay
que comprar un tractor de
120 caballos, 30 mil dóla­
res...” ¿cuantos años de
producción suya necesita
para comprarlo...? -¡Ahjhh,
no!! Ciento cincuenta
años”, m. Ferrandiz (hijo)
en diálogo con un periodis­
ta de Página 12).
Frases ingeniosas:
“Trabajadores de la

La columna de AGMER sólo llegó hasta la entrada de la plaza

Presencia -13

sufren el plan de ajuste,
súmense a la marcha... (es­
cuchado desde un megáfo­
no en uno de los coles que
transportaba a la columna
de entrerrianos.
“Efredina, efredina... la
casa Rosada está llena de
cocaína!! (Una de las con­
signas escuchadas en la pla­
za)
“Lo veo a Naldo
Brunelli (diputado, dirigen­
te metalúrgico) y lloro, dice
Hernán Amoedo, cuentaprcpista de Ramallo, exSOMISA, que no tiene ra­
zones para volver a Laguna
Paiva también ex-talleres
ferroviarios.
“La idea era que yo iba
a morir aquí, que me iban a
enterrar al lado del naranjo
que planté, cerca de la cha­
cra. Usted no sabe lo que es
el apego a la tierra, y menos
sabe que cuando a uno le
sacan la tienra de abajo de
los
pies” .
(Manuel
Ferrandiz, productor agro­
pecuario con 63 hectáreas
de campo.)