Recuperando la memoria histórica : 1952 - 26 de julio-1994 : EVITA

Elemento

Título
Recuperando la memoria histórica : 1952 - 26 de julio-1994 : EVITA
Colaborador
AGMER. Seccional Paraná
Tema
Eva Perón
Peronismo
Liderazgo político femenino
Oligarquía argentina
Desigualdad social
Asistencia social
Categoría temática
spa Arte y política
Descripción
El artículo presenta una mirada crítica sobre la figura de Eva Perón, resaltando las tensiones sociales y políticas que generó en la Argentina. Por un lado, se expone el rechazo de los sectores privilegiados, quienes la despreciaban por su origen humilde, su condición de mujer y su actitud desafiante frente al orden social establecido. Por otro, se destaca el apoyo de los sectores populares, que la identificaban como una figura cercana, solidaria y comprometida con sus necesidades. Evita aparece representada como símbolo de justicia social, capaz de otorgar ayuda material y reconocimiento a los más pobres. Finalmente, el texto señala que su muerte significó una pérdida política para el peronismo y un alivio para las clases dominantes, que veían en ella una amenaza a sus privilegios.
Editor
AGMER. Seccional Paraná
Fecha publicación
1994-07-01
Identifier
Pág. 10
Tipo (Artículo de revista)
Artículo
Formato
application/pdf
Idioma
spa
Derechos
cc-by-nc-sa
extracted text
RECUPERANDO LA MEMORIA HISTORICA

1952 - 26 DE JULIO -1994: EVITA
|Viva el cáncer!, escribió alguna mano enemiga en un
muro de Buenos Aires. La odiaban, la odian, los
biencomidos: por pobre, por mujer, por insolente. Ella los
desafiaba hablando y los ofendía viviendo. Nacida para
sirvienta, o a lo sumo para actriz de melodramas baratos,
Evita se había salido de su lugar.
La querían, la quieren, los malqueridos: por su boca ellos
decían y maldecían. Además, Evita era la hada rubia que
abrazaba al leproso y al haraposo y daba paz al desespe­
rado, el incesante manantial que prodigaba empleos y
colchones, zapatos y máquinas de coser, dentaduras pos­
tizas, qjuares de novia. Los míseros recibían estas caridades
desde al lado, no desde arriba, aunque Evita luciera joyas

despampanantes y en pleno verano ostentara abrigos de
visón. No es que le perdonaran el lujo: se lo celebraban. No
se sentía el pueblo humillado sino vengado por sus atavíos
de reina.
Ante el cuerpo de Evita, rodeado de claveles blancos,
desfila el pueblo llorando. Día tras día, noche tras noche,
la hilera de antorchas: una caravana de dos semanas de
largo.
Suspiran, aliviados, los usureros, los mercaderes, los
señores de la tierra. Muerta Evita, el presidente Perón es
un cuchillo sin filo.
ED UARD O G A LE A SO
Escritor uruguayo en uM em oria det Fuego I I I ”

Presencia -10