El día después para nosotros y para los otros

Elemento

Título
El día después para nosotros y para los otros
Colaborador
AGMER. Seccional Paraná
Tema
Movilización sindical
Plan de lucha
Reclamo salarial
Deuda social
Modelo socioeconómico
Justicia social
Categoría temática
spa Política Gremial
Descripción
El artículo analiza las repercusiones de una movilización sindical docente, contrastando la perspectiva de los trabajadores con la del poder político y los medios de comunicación. Mientras estos últimos se enfocan en el “día después” desde una mirada deslegitimadora, los docentes continúan con sus actividades cotidianas, fortalecidos por una renovada conciencia colectiva. La experiencia de la marcha se presenta como resultado de un proceso organizativo sostenido, basado en la participación y el vínculo con las bases. Asimismo, se destaca la construcción de un espacio gremial que articula demandas y promueve la unidad entre los trabajadores. En contraposición, se critica la actitud del poder político, caracterizada por la negación del conflicto y la subordinación a lineamientos externos. El texto concluye enfatizando la necesidad de un cambio de rumbo orientado a la justicia social y a la dignidad colectiva.
Editor
AGMER. Seccional Paraná
Fecha publicación
1994-07-01
Identifier
Pág. 7
Tipo (Artículo de revista)
Artículo
Formato
application/pdf
Idioma
spa
Derechos
cc-by-nc-sa
extracted text
EL DIA DESPUES PARA NOSOTROS
Y PARA LOS OTROS
Apenas finalizada la marcha, cálido
aun el recuerdo de la jomada vivida,
los medios de comunicación comen­
zaron con la estereotipada frase hecha
del “DIA DESPUES”. Y la verdad
que ese “día después” preocupa más
a los medios y al poder político que a
nosotros. Apenas regresamos de Bue­
nos A ires continuam os con las
actividades de siempre: los proble­
mas cotidianos de los maestros, la
falta de cobro; alguna baja indebida
(y por lo tanto un trabajador que no
cobra), etc.; también se programó un
viaje al departamento (Hemandan as);
se terminó de escribir y se diagramó
la revista; se continuó preparando la
próxima reunión de directores y de
delegados; se contestó a las numero­
sas entrevistas de prensa.
Aparentemente nada había cambia­
do. Pero una nueva sensación de
potencia galvaniza nuestro accionar:
parece distinta la sonrisa de los dele­
gados y los compañeros que concurren
al gremio; se comenta con alegría la
jom ada vivida; “el día anterior”
había parido precisamente por el tra­
bajo de todos los días. Y esa serenidad
y esa tranquilidad nace de haber to­
mado conciencia que nada se
construye sin el conjunto de los com­
pañeros;
escuchando
a los
compañeros; con “un oído en el pue­
blo...” procesando sus inquietudes,
sus ansias, intercambio sus y nuestras

E l Poderpolítico debe saldar su deuda social

debilidades; sus y nuestras fuerzas;
recreando todos los días un sindicato
que trabaja desde y con los compañe­
ros afiliados. Ahora tenemos un nuevo
desafío: construir muchos “nuevos
días” con la prudencia necesaria para
no dar un paso en falso; pero con la
firmeza para que ese paso consolide
un nuevo avance hacia una provincia,
un país, con justicia social.
Así son los “día después” para noso­
tros. Pero ¿como lo encara el poder
político? Es realmente preocupante.
Parece que sólo se dedican a repetir la
pesada letanía del poder central: “la
marcha fue un fracaso”. Y la repite la
corte de obsecuentes desde la CGT (o
CGO, si se deciden a cambiar la pala­

bra “trabajadores” que ya no repre­
sentan, por la de obsecuentes, que les
viene como anillo al dedo), hasta los
gobernadores provinciales del régi­
men que más se parecen a
administradores deseosos de evitar
los enojos del jefe.
Desde la seguridad y la tranquilidad
de que realmente estamos constru­
yendo un espacio de encuentro entre
expulsados del “modelo”, exigimos
al poder político la necesaria reflexión
que los lleve a cambiar el rumbo
fijado desde el exterior (y sumisa­
mente aceptado), por el de la dignidad
de un pueblo que se puso de pie para
protagonizar su propia historia.