Al fin se descongelaron los salarios

Elemento

Título
Al fin se descongelaron los salarios
Colaborador
AGMER. Seccional Paraná
Tema
Reclamo salarial docente
Negociación salarial
Paro docente
Educación pública
Categoría temática
spa Salarios
Descripción
El artículo aborda, en tono irónico, el anuncio del descongelamiento salarial docente y su impacto en distintos sectores de trabajadores del país. Si bien se presentan aumentos significativos, se evidencia la precariedad previa de los salarios y las dificultades cotidianas para la subsistencia. Asimismo, se pone en tensión el discurso oficial, que minimiza la necesidad de la protesta sindical, frente a la experiencia real de los docentes. El relato destaca la importancia de la acción gremial en la obtención de mejoras y cuestiona la relación entre el poder político y las demandas laborales.
Editor
AGMER. Seccional Paraná
Fecha publicación
1994-06-01
Identifier
Pág. 11
Tipo (Artículo de revista)
Artículo
Formato
application/pdf
Idioma
spa
Derechos
cc-by-nc-sa
extracted text
AL FIN SE
DESCONGELARON
LOS SALARIOS
En la prim er semana de
junio (tal vez porque ya se
veía venir el frío), la noticia
corrió como reguero de
pólvora ¡Sedescongelaron
los salarios II La alegría
brillaba en los ojos de los
trabajadores fueguinos, de
los municipales del Perro
Santillán en Jujuy; de los
maestros riojanos (y de todo
el país). Los diarios traje­
ron la buena nueva. "Los
aumentos van desde el 173
al 247 por ciento, "j Valió
la pena aguantar tanto tiem­
po! " Dijo contento un diri­
gente de UDA. "¿Vieron
que no era necesario tanto
paro? ¿Que nuestro amo
(perdónl!, presidente) tie­
ne un fino olfato para cap­
tar las necesidades de los
trabajadores de la educa­
ción...?" Se ufanó ante una
afiliada de AGMER que
istaba haciendo números
para ver cómo llegaba has­
ta el día 5 con su sueldito de
204 de básico. De inmedia to sus números cambiaron
de dirección. "Supongo que
los 173 serán para los maes­
tros. Entonces pasaré a ga­
nar 556,92 pesos. Es más
de lo que pedimos desde el
gremio I ($ 500). Podré com­
prarle zapatillas al Javier y
tal vez hasta pueda comer
carne todos los días (ya me
tenía cansada la polenta y
el fideo). Y yo que dudaba
del presidente11 Demoró en
dar el salariazo, pero al fi­

nal se concretó. Ya mismo
voy al correo y le hago un
telegrama de agradecimientolln.
Es claro que esta ilusión
duró poco. M ientras la
maestra de nuestro cuento
se dirigía al correo para
despachar el telegrama,
tuvo la idea de comprar el
diario ("capaz que ahora lo
pueda hacer todos los días,
pensó con la cabeza llena
de números"). Susojosvieron los números bien grandotes. "AUMENTO DES­
DE EL 173 AL 247 POR
CIENTO PARA EL PRE­
SIDENTE Y LOS FUN­
CIONARIOS DEL PO­
DER EJECUTIVO NA­
CIONAL..." Tuvo que pen­
sar mucho en el Javier y en
sus alumnos para no suici­
darse... (de la antología de
chistes macabros).

No ES EL MÉTOPo
ADE£UADO_
¡Fíjense .! los mi­
n istr o s y \d MIS­
MO ..LIEMOS CONaseg u ído buenos

AUMENTOS
DlThV S/n NA
CER BARUiO-